Siempre tengo algo que me mantiene corriendo en círculos como una gallina decapitada, esta vez ha sido la poesía, jeje, bueno, mucho más que la poesía, ha sido un evento que llevamos tiempo preparando y que finalmente ha visto la luz (la oscuridad, los focos, el brillo de sus autores, jeje) en la Sala El Cachorro el sábado noche, PerfoPoesía Portuguesa, un grupo que nos llamamos Espetada Mista y que éramos 3+3, 3 artistas invitados de Portugal (Vila Real), Pedro Tavares, Sérgio Reis y António Cabrita, con gorros, sombreros, megafonía, música original y unas vistas desde arriba de unos caminos que se parecen a los caminos por los que yo ando en mi tiempo libre, poesía urbana; y el componente de aquí, Cris, Carmen y yo, historias de santos muy ocurrentes (todavía más ocurrentes si recuerdas que los santos somos nosotros), Pedro y yo haciendo de pareja trágica, intentando no reírnos, la genial proyección de Cris “Mau em Lisboa”, pintura y voz, voz y pintura, el público se enamoró, y yo por mi parte con maniquíes con historias muy trágicas y muy cómicas, más bien cómicas al final, sobre todo cuando llegan los Bee Gees.
UR-banos de Pedro y Sérgio
A pesar de los problemas técnicos (que nunca andan muy lejos, no sé por qué) todo nos fue muy bien y tuvimos el regalo del mejor público del mundo, les encantó todo incluso a los que no sabían portugués, y después cervezas y cervezas y baile y baile y baile y la gran alegría que tienes cuando has trabajado y las cosas han salido bien y es la euforia pos-performance, pues eso fue la PerfoPoesia Portuguesa, repetiría, pues sí.
La terrible soledad del bailarín de discoteca
PASADO MAÑANA SALGO A LA OCTAVA ETAPA DE LA TRAVESÍA. VILA NOVA DE MILFONTES - PORTO COVO – SINES – SANTO ANDRÉ, me merezco un duro descanso como los que son la travesía, haré trabajar mis piernas y el resto a disfrutar del paisaje, ahora las travesías las hago bailando, no puedo parar, no puedo parar, no puedo parar de bailar, no puedo parar,no puedo parar……………
La Taberna de Fados vista por los ojos de Pau/Amália. . Antes de empezar.
Corre corre corre. Corre, corre. Corre. ¿Pero tendré todo listo a tiempo? Los programas de mano, las fotocopias, los cuadritos, los carteles, el vestuario de todo el mundo, la siesta, ¿la siesta? Bajo a hacer las fotocopias del programa: manchas, rayas, charcos de tinta, transparencias, puuagh, tuvieron que tirar 80 a la basura. Me he enemistado con todas las copisterías de mi barrio y he sacado los programas por la impresora.
Ya estamos en el pub. Corre, corre, corre. Colgando cuadros quitando cosas poniendo cosas organizando el vestuario. Carlos es ingeniero y consigue colgar una cortina y el cartel de Don Sandeman.
Delegando responsabilidades. Olvidándome de las responsabilidades propias y de las de los demás. Es - que - no - hay - tiempo. Ya me estoy vistiendo de Amália, ya me estoy maquillando y pintándome las ojeras, el rimel corrido, el pelo revuelto, la cara de alcohólica. Empezamos a las 8. Ya son las 8. Los músicos venían a las 7, ¿no? Son las 8… y todavía no han llegado. ¿Quéeeee? El local está a rebosar de gente, hay gente subida en taburetes para poder ver, no cabe ni un alfiler, es el llenazo absoluto.. y no hay ni un solo músico, bueno, sólo Rui, que toca en playback.
El público.
¡Ah! ¡Aquí vienen! Pero no pueden pasar, hay demasiada gente. La gente no les deja pasar. Tienen que aclarar que son los músicos para que les dejen pasar. Pero al menos están aquí. No hemos hecho la prueba de sonido todavía, pero tenemos que empezar ya. El público está inquieto. Oigo voces impacientes detrás de mí, 'cuando tú quieras', 'empieza ya', yo no necesito los músicos para mi canción, es en playback, hago de tripas corazón y empiezo. ‘Lisboa Alcoólica’. Mientras canto hacen la prueba de sonido (sin sonido, claro) y enchufan sus cables. Tengo un camarero propio (Sergio) que me sirve miles de bebidas durante la canción. Es un buenísimo actor que nunca falla, me tranquiliza. Al principio me sentía horrible pero ahora la canción no va nada mal.
Cantando Lisboa Alcoólica con Rui (Dani).
Carmen presenta. Chari canta (es la fadista principal). Falta un cable del piano, o algo así. Hay que improvisar mientras lo solucionan. No improviso. La próxima vez, sí. Fallos técnicos, silencio, caos generalizado en el escenario. Me aferro a la idea de que el público lo notará bastante menos que nosotros. El caos dura unos diez segundos (para el público), y unos diez horas (para nosotros).
Chari (o Rosario Solano).
Luego estoy muy a gusto en mi papel de Amália. Sólo tengo que sentarme en una esquina de la barra, poner mala cara y beber, beber y beber.
Chari (o Rosario Solano como la conocemos en estos círculos) canta como los ángeles. Los guitarristas Yorgos y Chemón y el pianista Vítor son tremendamente buenos. A pesar de los retrasos y los sustos, cuando trabajas con profesionales tan buenos, se nota. Y todo va bien.
‘Recusa’, el desafío, la pelea de fadistas. Primero yo tengo que tirarme al suelo (supuestamente borracha) desde lo alto y mi marido Rui viene corriendo a salvarme. Me voy a tirar y mi marido no viene corriendo, inexplicablemente se queda parado en medio. Me tiro de todas formas. Y ya viene, pero justo a tiempo. En vez de caer en sus brazos caigo a sus pies, pero me salva del porrazo contra el suelo. La canción-pelea sale extraordinariamente bien. Ya estamos en vena.
Mi siguiente canción es ‘Feira de Castro’. Ayudada por mi guardaespaldas Joaquina, me cambio de ropa y salgo al escenario. Y ¡sorpresa! Feira de Castro, que es mi canción más difícil, rápida, movida y con una secuencia de baile en medio, ¡sale bien! Además estoy ya muy relajada. Hago el ganso con mi bailarín, además él es tan gracioso con su peluca (que pierde a la mitad de la canción) y el tema está tan lleno de alusiones a grandes borracheras que el público se pasa el rato riéndose y nadie vislumbra ni siquiera los meses de inseguridad que he tenido con esta canción, inseguridad con mis capacidades como cantante (cosa que no soy), los ensayos a diario (pobres vecinos), el deseo de terminar con todo esto y no cantar nunca nunca nunca ni un fado más. Pero todo eso lo dejé atrás. Lo paso muy bien.
Con Carlos en 'Feira de Castro'.
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Después de la actuación nuestra vienen los (falsos) espontáneos. Falsos, porque dos días antes pasamos la tarde entera con ellos ensayando todas sus canciones. Son maravillosos. Todos. Son buenísimos. Cada uno a su manera. Mucha variedad y mucho arte. Amália les aúpa desde su esquina de la barra. En realidad yo soy la única espontánea verdadera, porque interrumpo cuando me da la gana y canto una canción.
Las espontáneas Bili y Felisa.
Mi papel como fadista alcohólica, como os decía, consistía en sentarme en una esquina de la barra y beber, beber y beber. Lo que no sabía el público es que dentro de los botellines de cerveza portuguesa que me tragaba con tanta ansiedad sólo había agua… sólo empecé a beber casi al final del espectáculo (aunque luego recuperé el tiempo perdido)… hartarte de beber cerveza está muy bien pero no contribuye mucho a la coordinación, que digamos…
El público, un diez. Y mira que aguantó mucho, allí de pie la mayoría, había hasta gente en la calle, muchos no consiguieron entrar ni siquiera. Eso me dió pena. Pero ya relajadísima al final de todo, fue genial poder saludarle a todo el mundo. Mi momento favorito. Mis gracias desde aquí al CCL que lo hizo posible, al Pub Mariscal, a Chari, que se encargó de mucho más que lo que le correspondía, a todos los que participaron y ayudaron.
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Con Joaquina a Porteira (Mau). Gracias Dani y ¿Carlos? ¿Carmen? por las fotos
El día siguiente me puse mala, los comienzos de una faringitis que se me ha complicado un poco por razones que contaré en otro post, y llevo exactamente una semana afónica, ni un hilillo de voz. Sólo puedo dar las gracias (no sé a quién, en este caso) por la suerte que he tenido que me pasara después y no antes de la Taberna de Fados.
Montamos una recreación de una Taberna de Fados lisboeta aquí en Sevilla, con fadistas, guitarristas, un pianista, un violinista invitado, espontáneos, bebidas, tapas, ambientación, un bailarín benfiquista, guitarra portuguesa, laúd árabe, vestuario completo, una portera cabreada para controlar al público si se pasa de la raya, un camarero atontao que pone cervezas a una fadista borracha (yo).....
Rosario Solano (también conocida como Augusta Branco o la Chari) tiene una voz privilegiada y siempre da gusto oírle. Cuando no se las está ingeniando para cantar fados en los garitos y locales más emblemáticos de Lisboa en veladas nocturnas de las que yo me escaqueo (jeje), está dando conciertos por Sevilla y otros sitios. Es muy buena.
Y yo en cambio, en mi papel de la alcohólica Amália, doy el pego más o menos con los fados (de los que invento mi propia letra) y me supero en la adicción a todos los vicios, el caerme borracha y el insultar al público y a mi pobre marido guitarrista, Rui:
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Sí, es Dani, el mismo que fue perseguido por un perro rabioso en la Sevibici en el post del otro día y el que ha estado en Génova, el mismo. Rui, por cierto, harto de los insultos y excesos de su mujer Amália pero incapaz de dejarla, es bígamo... tiene otra mujer. Pero bueno, si estáis en Sevilla y queréis ver los enredos de la fadistagem de aquí de primera mano y disfrutar de un ambiente muy portugués y un poco loco con una bonita música, venid a vernos. A las 20h en el Pub Mariscal (C/Mariscal, Santa Cruz). Empezaremos puntual.
Quiero hacer parapente, bueno, todavía no sé si físico o emocional, lo mío es tirarme por los precipicios, definitivamente. Voy a ver si se puede hacer parapente en Sevilla (si hablo en serio). Y cómo, y dónde, y cuánto, ese tipo de cosas. Luego veré si me compensa, si lo hago. Mi estado pos-loucos avanza, estoy bien, pero de vez en cuando se asoma la silueta del aburrimiento, le veo las orejas al lobo, no soporto dos días parecidos, y tres menos, con tres me empiezo a agobiar. Porque amo y odio la soledad. Pero no, ahora mismo no hay peligro serio de aburrirme, nonoo, tengo cosas muy interesantes en el horizonte, me voy a Salamanca, a Lisboa, a una cerveza, a un concierto, una cena, a casa de una amiga, y cuando me harte me iré a Cagliari, a Frankfurt y a la Quinta do Caracol, a hacer un cursillo en Dresden, a donde menos me lo espero. Quizás no haga nada. Todavía. Quizás, quizás, quizás......
En esa modalidad estoy. En el teatro lo que hice, lo mejor que hice es que en la Escena 6 me tiré el escenario. Y es un escenario muy alto. Y había gente en contra, que no quería que me tirara, pero para mí era uno de los momentos más importantes de la obra, y para mí significaba mucho, era absolutamente necesario que me tirara del escenario. Son esos momentos que la gente está en contra pero que tú sabes lo que tienes que hacer, sabes que tienes la razón, sólo lo puedo explicar así. Los ignoré y me tiré. Había que hacer que pareciera un accidente. Y lo conseguimos, había gente del público que se levantaba para ayudarme y todo, muy bien. Gracias a Dani, que se curró la caída conmigo, cómo se podía hacer de forma sencilla, impactante y digna, para que el público no viera mis bragas. Al final se hizo en dos etapas, con dos golpes limpios, avanzo cantando hasta el borde del escenario, giro y resbala el tacón del zapato, sólo se puede hacer con los zapatos de fadista, con otros no se podría, el primer golpe es el más fuerte y me defiendo con mucha protección dentro del traje, me caigo de bruces luego giro lo mínimo hacia el vacío (o el agujero negro del proscenio, como dice Stanislavski) y me dejo caer sobre las cuatro patas, como los gatos, sobre un invisible colchón y esa parte es muy agradable, muy fácil, no tienes que hacer nada, sólo descender suavemente y plof. Lo he conseguido, me ha salido bien.
Quiero hacer cosas así, esas son las cosas que quiero hacer.
En la vida pos-Loucos el estrés desapareció, me encuentro bien, me río, jeje, por las esquinas, veo el tiempo que tengo por delante, un trabajo hecho, un éxito, amistades que he hecho, una realización, un gran logro, mucha risa, mucha diversión.
En la vida pos-loucos sueño todas las noches con la Casa dos Loucos, la hacemos, la rehacemos, es la nueva puesta en escena de todas las escenas, las escenas se meten dentro de cajas y bolsas, las cajas y bolsas se cierran y las escenas nos salen bien.
Siento una gran amistad por todos los personajes y actores y actrices, se me han olvidado todos los malos rollos y los problemas que tuve. Tengo ganas de verlos (aunque no todos los días), tengo una relación especial con todos ellos. Si alguno me ha hecho la vida imposible en algún momento, están perdonados, yo les quiero a todos ahora.
Eso sí, y ya me lo ha dicho más de uno, "¿Y para cuándo la Casa dos Loucos III?" y yo digo "Noooooo.... no hay Casa dos Loucos III". Porque no lo hay. Dos años y dos Casas dos Loucos es suficiente. Hacer lo mismo otra vez.... ni loca. Se acabó.
Tardes sin ensayos, mañanas sin problemas, sin la resistencia del Pabellón de Uruguay, la lucha por encontrar la sala perfecta, sin tener que idear atrezzo y mecanismos, avisar de ensayos, reservar salas, pintar tanques y pasteles, dirigir, pacificar y desarmar, reconciliar, procurar, defender, modificar, recordar, calcular, apoyar, corregir, criticar, felicitar, repetir, insistir, diseñar, visionar, desmenuzar, mejorar, arreglar, cantar y trinar, desvivirme, esforzarme, acallar, sonreír, perseverar, esperar.
Y llevo tanto tiempo diciendo mentirosamente (yo soy así) que cuando se acabe esto me voy yo sola por ahi y me paso un fin de semana sola, sin hablar con nadie, feliz, escribiendo, desahogándome en cervecitas solitarias y libertad absoluta.
Y.... lo he hecho....
Qué pasada... un fin de semana (corto) (suficiente) en la Quinta do Caracol, qué pasada de sitio.
Tavira, Algarve. Y está dentro de la ciudad. Pero es un sitio tan idílico que si sales a la ciudad sólo quieres volver a tu casita en la Quinta do Caracol. La sensación de "¿Qué se me ha perdido a mí en Tavira?". Y vuelves allí y allí estás, entre árboles, flores, céspedes, chimenea, mermelada de tomate, palmeras, casitas, gato, silencio, aire, luz, pájaritos....
He ido para pensar, para estar sola y pensar en cómo va a ser la vida pos-loucos, básicamente. Y desde luego he decidido cómo va a ser. Que necesito seguir descansando, y mucho. Que estoy tan agotada que no es cosa de días o de semanas, sino de meses. Que voy a descansar y no hacer nada durante meses. Bueno, no nada, ya sabes, mi relajante trabajo y todas las cositas que hay que hacer en la vida, y algún viaje. Pero no meterme en nada. No pensar en nada. Descansar, descansar y descansar. Como tiene que ser.
Hola, no quería estar tanto tiempo sin postear pero ya estamos representando el teatro y ha sido un estrés sin precedentes en mi vida. He perdido varios kilos, no sé dónde los he puesto. El traje se me cae (y es un traje que hace unas semanas necesitaba un equipo de empujadores para meterme dentro). Y ya que estamos en el escenario con el público delante.... estamos encantados. Nos salió muy bien los dos primeros días y hoy es la última función... espero que no vayamos hoy demasiado relajados porque desde luego estamos relajadísimos y contentísimos con hacer el ganso delante de tanta gente. Hoy, la última representación.... a las 10 de la noche.... besos y abrazos y empanadas y ginjinha para todos.... y cervezas, muchas cervezas.... el año pasado me sentía muy rara cuando acabamos, como que me implico emocionalmente mucho mucho mucho, este año no sé, no sé qué va a pasar. ¿Habrá vida después de la Casa dos Loucos?
Esta noche, viernes 9 de noviembre, en el Pabellón de Uruguay, Sevilla, a las 10 de la noche. A ver si podéis venir.
En la foto le falta una rueda, pero ya está terminado del todo. Me lo he pasado muy bien haciéndolo, recortando, pintando, buscando mecanismos para que funcione y para que sea un tanque muy pacífico y antiguerra. Vamos a ir a la revolución de los claveles en él, bueno, yo no, 4 de mis actores, les tengo una envidia loca a los que van a ir a la revolución en el tanque (es que yo me voy andando) en la segunda parte de A Casa dos Loucos que vamos a representar a finales de octubre. Bueno, eso si todo va bien, porque tenemos problemas con la sala y casi que nos tenemos que buscar otra, tendríamos que estar ensayando como locos pero hay gente fuera todavía y me está costando la misma vida reunir todos los que hay en una misma escena para ensayarla, mil cosas, algunos problemas todavía peores, yo ahora tengo que ser como mi tanque y arrollar con todo, pacifista y optimista y decidida. ¿No? Hoy casi me he visto superada por tanto problema, pero saldremos de esta(s), saldremos con otra obra de teatro todavía mejor que la del año pasado, porque es así, es mejor que la otra, más grande, más loca. Problemas aparte, se pasa TAN bien ensayando y buscando todo el atrezzo que no podría vivir sin esto, así que ... Viva a revolução! Viva Portugal! Homens para a cozinha! Liberdade sexual! Agora o bacalhau é para todos os portugueses!
Ya hemos hecho el teatro, ha ido genial, el viernes incluso se llenó la sala, aforo completo (con el milagro de que tampoco se quedó nadie fuera).
Ha ido tan bien que parece mentira, el jueves y el viernes también, la gente se hartaba de reir y todos los pequeños contratiempos hemos podido salir de ellos airosos, improvisando.
Como por ejemplo que se le cayó el bigote a mi marido guitarrista, y encima los dos días (bueno, el segundo día se lo quitó él para evitar males mayores, con el consiguiente enfado de su temible mujer fadista, claro), y una peluca se fue volando en una escena un poco movida, pero total que esto es una comedia loca, así que no hubo problema.
Todos los actores y actrices han hecho un trabajo increíble, les ha salido estupendamente, todos lo han (hemos) dado todo y el público también, el trabajo tan grande ha merecido la pena, y cómo.
Yo llevaba semanas con un ritmo de estos de 7,30 de la mañana a 12 de la noche, y ahora me voy a dedicar a descansar, dormir, postear y cosas así.
Me ha costado un poco aceptar que se ha acabado, creo que todos sabemos que esta experiencia es irrepetible y mágica y yo por lo menos el sábado por la mañana sentía un vacío muy raro (bueno, es lógico que yo lo sintiera más que los demás por ser la más implicada como autora, organizadora y directora aparte de actriz). Pero lo he podido paliar un poco tomándome una cerveza con Pepe que además ha sido responsable de algunas de las ideas de la obra y que me ha podido comentar qué le pareció todo.
Ahora Blogger no me deja subir más imágenes, vete a saber por qué. ¿Por qué?
Vamos a investigar a ver cómo podemos llevar la obra a una sala de teatro, no puede acabar aquí. Merece la pena.
Una cosa, Carlos, ¿quién eres?
Otra cosa, Rosa, ¿viniste?
Y otra, que gracias a todos los que habéis estado implicados, habéis estado geniales.