20 días, 20 anécdotas de mis vacaciones (y 20 fotos también).
Anécdota nº 2.
Día 7 de agosto. ¿ A Travessa do Fala Só? Hoy (pienso, repentinamente) en Lisboa, todo el mundo habla solo. Después de oír el monólogo larguísimo de una señora mayor con su perrito, empiezo a oír más voces. Detrás de mí por la calle viene un chico joven, hablando, hablando, hablando. O tiene un sin manos de estos para hablar por el móvil, o está completamente loco. Miro de reojo. Está vestido pijo-estrafalario, pero es muy joven para estar completamente loco. Bueno, por si las moscas, cruzo la calle.
Y resulta que sí, que está mal de la cabeza. Sigue hablando, y hablando, con nadie. Ah, no, ahora está hablando conmigo. "¡No cruces la calle! ¡Sigue aquí en este lado, conmigo! ¡No me rehuyas!"
Ohú. Menos mal que crucé.
Y a esto viene un enorme y traicionero golpe de viento que me levanta la falda a la altura de la cintura, y como tengo tanta falda y se me sale por todos lados no hay manera humana de bajarla toda a la vez, no tengo manos suficientes para bajarla toda a la vez, y bueno, resumiendo, el pijo-estrafalario-loco ve mis bragas.
Y sigue hablando, claro.... "¡El viento! ¡El viento! ¡Ja ja! ¡El viento, que levanta las faldas de las chicas! ¡Me encaaaaaanta el viento!"
¡A mí no! Aunque me saca unas risitas, eso sí...
En el apartamento que Chari y yo alquilamos na Rua Nova da Piedade (Praça das Flores). Con esa falda.
Si alguien ha llegado aquí desde la página de borjamari buscando casposidad y tocamientos de fondo, ¡hola, bienvenido a mi blog!, y ahora váis a mi post del 28 de septiembre para ver porqué este individuo me ha puesto a parir. ¡Ole y ole!
Martes 7 de Octubre 200003
Tipos de bragas.
Bragas que raspan
Bragas que se te meten en el culo
Bragas que se caen
Bragas que se pierden
Bragas que aprietan
Bragas amigas
Bragas suaves
Bragas rasposas y bonitas
Bragas rasposas y feas
Bragas insuficientes
Bragas sobrantes
Bragas con redundancias
Bragas con recuerdos
Bragas rebeldes
Bragas tontas
¿Alguien se ofrece para hacer un post de calzoncillos?
y AHORA .... todos a la página de JOSÉ que se ha atrevido a recoger el pañuelo! Es MUY didáctico chicas!!!
Holas, hoy estoy contenta porque después de contar mis problemas he recibido comentarios y mails de apoyo (y mañana les voy a contestar a todos) y ahora la única depresión que hay aquí la que está en el sofá debajo de donde pongo el culo tantas horas cada día.
Esta noche voy a ver la danza en el Alcázar, voy invitada, pero no en calidad de VIP ni nada de eso, me ha dado Pastora su entrada porque se va al Festival de Blues de San Fernando con Antonio que ha venido hoy desde Portugal. Qué movida, qué de eventos culturales. Anoche por primera vez en la historia no hubo jueves cultural, porque no encontraba nada que hacer y nadie me llamaba y están casi todos fuera. Al final sí hubo un cierto interés pero ya era tarde y no me apetecía. Pero vino Pastorinha a Los Remedios City y nos tomamos 3 cervezas en La Peseta. Mucho mejor. Y al lado de mi casa.
No puedo evitar mirar las estadísticas de mi página cuatro o cinco veces al día (ya se me pasará) y veo varias cosas, veo que el visitante de Chipre ¡ha vuelto!, sí, ha vuelto dos veces, ¡Hola visitante de Chipre!, si me pones un comentario podemos hablar de la historia, la cultura o la gastronomía de Chipre, o de cualquier otro aspecto, porque tengo folletos sobre Chipre como suficientes para hundir un barco. Y veo que siguen entrando las masas ávidas de saber cosas sobre tangas, y veo una correlación, que cuanto más hablo de bragas y cosas de esas, más gente entra, y veo que es mi deber subir el nivel cultural de la nación (bueno, del mundo entero, podría decir modestamente) con mis escritos, así que voy a contar un par de anécdotas sobre dichas prendas.
1) Salamanca, noche de verano, hace ... unos años. Salgo por los bares con algunos amigos. Todos los amigos se van a sus casas menos un chico que no conozco mucho pero que parece dispuesto a seguir de cervecitas conmigo. Es un chico de buen ver, elegante, camisas de diseño. Estamos por la calle entre bar y bar y me doy cuenta de que ha cedido el elástico de mis bragas, indudablemente, se me están cayendo las bragas. Podría haber metido las manos en los bolsillos, o haber ocultado mis aprietos bajo unas faldas largas, pero se da la circunstancia que llevo un vestido muy corto, abierto y sin bolsillos. Después de miles de retorcimientos inútiles me doy por vencida y le tengo que explicar lo que me está pasando. Y al final, mucho jajaja y mucho jijiji pero nadie se aprovechó de la situación (ya he dicho que con estas anécdotas mi idea es de subir el nivel cultural y moral de mis lectores).
2) Sevilla, noche de verano, hace .... unos años. Estoy en plena onda expresiva-artística y trabajando en un gran proyecto fotográfico, me hago una foto todos los días. Es el día 31 de julio y estoy muerta de calor, y me digo, hoy me voy a hacer la foto en la nevera, abro la nevera, saco la comida y me meto yo, y me hago la foto así porque eso diría mucho sobre como se vive el verano en Sevilla. Pues saco la comida de la nevera, y saco las estanterías, y me siento dentro, alegremente, sobre la estantería de cristal y se rompe el cristal con mi peso y me caigo al compartimento de verduras y es (creo) el único día de mi vida que me he puesto una falda corta y un tanga .... sufrí múltiples cortes en el culo, menos mal que no fue nada grave y no tuve que ir al médico, a ver cómo le hubiera explicado qué había hecho para quedar .... así .... y a ver quién me creería .... Pero la prueba la tengo aquí. ¡La foto! ¡Aquí en este blog no se cuentan nunca mentiras! ¡100% verdad, ni más ni menos!
Bragas
Ya lo he conseguido, ¡ya me han devuelto mis bragas!
Úf, que ya era hora, madre mía. Están mis bragas a salvo, las tiene Carmen, con mis otras cosas. Quizás ahora puedo empezar a olvidar esta absurda historia de dos personas que sólo encajan porque las circunstancias lo exigen, olvidar haber formado parte de una de estas parejas que se ensamblan y se desensamblan, se articulan y se desmontan, se enroscan, se desenroscan como un par de componentes, macho y hembra, y luego se desmonta todo el mueble y hala, a la basura. Ya sé que es normal en las parejas, pero cuando te pasa a ti no es normal en absoluto. ¿Cómo puede alguien dejar de quererme a mí? Todavía no lo entiendo, pero por lo menos he recuperado mis bragas y de aquí en adelante todo va a ser más fácil. Mis bragas perdidas son la gran metáfora de todo esto. Son muy bonitas, pequeñitas y como de los años 60, como muy groovys, son las que más me gustan de toda mi inmensa y queridísima colección de bragas. Es que yo para las prendas interiores soy muy especial, eso lo sabe todo el mundo. Son mi gran obsesión. Y eso que si puedo, prescindo. Pero ya que hay que llevarlas .... pues que sean muy bonitas al menos. Son la columna y el sostén de tu persona, réplica metafórica de tu esencia, ahem ..... Pero hablando de palabras, aquí hay una que me encanta que me salió hoy en una traducción (es en francés, si no la usaría todos los días aunque estuviera completamente fuera de contexto):
Époustouflant.
Significa algo así como prodigioso, sorprendente ..... acojonante. Algo muy fuera de lo común. Es que me han mandado esta traducción en francés, superdensa y toda llena de giros y juegos de palabras (eso, es que era sobre el Giro, sobre los ciclistas y eso), y he tardado por lo menos dos horas y media en traducir una sola página pero me encanta, es tan diferente a lo que hago todos los días, te hace pensar, te tienes que comer el coco, yo lo recibo como cultura en vena, directamente. El placer de pensar, te recuerda que tú y mucha más gente no suele pensar en su trabajo, que hasta lo más complejo puede llegar a ser mecánico. Me encanta que me manden idiomas. Rentable no es, pero para el cerebro sí. Es como viajar. Porque yo sólo suelo viajar entre el dormitorio y el salón (y el bar) y ... necesito viajar, aunque sólo sea dentro de mi cabeza. Que tengo que darle una vuelta al cerebro de vez en cuando. Eso.