“Si yo fuera jefe del estado, si yo fuera jefe del estado…”
Me entró por un oído en la Calle Tetuán mientras pasaba en la Sevibici anoche (una que funcionaba), volviendo a casa con la cabeza agachada e embistiendo el aire a la velocidad de la luz, aproximadamente.
Me perdí lo que haría exactamente, pero lo dijo un basurero.