SC 9 (II): Porto Covo - Sines / Sines - Vila Nova de Santo André
TRAVESÍA SUPERCONJUNTADA DE PORTUGAL, NOVENA PARTE (I) .
Salgo de Porto Côvo, en dirección a Sines, y rápidamente descubro que caminar sobre dos pies es muchísimo más fácil que caminar sobre uno, que fue el caso la última vez que estuve aquí. Qué malos recuerdos me trae Porto Côvo.
. Es un día azul, espléndido y radiante y la ruta va bordeando el mar con sus playitas y es geniaL. . . Campo, casitas, cielo, agua, aire (asfalto), animales, sol, sombra, satisfacción. .
. Y la Praia do Morgavel, donde tuve la oportunidad de bajar y bailar un poco en la arena (también para eso necesitas los dos pies, pero lo estoy convirtiendo en mi especialidad), es fabulosa. Como suelo salir a las 8.30 de la mañana, me adelanto a la marabunta y tengo las playas para mí, incluso en julio.
. . Ya se ve la ciudad de Sines en el horizonte con sus chimeneas, naves, reactores y oleoductos, ya está cerca... . . Y tengo que admitir que durante Día 1 de Etapa 9 de la travesía me he especializado en hacer el avión mientras andaba…. es lo mejoooor…. (sobre todo el airecito que sopla por los sobacos cuando lo haces, jajaa…) .
Ya estoy en pleno terreno de malos humos y bloques de cemento, pero es un paisaje curioso y la entrada en Sines, que estaba temiendo por asfixiante y complicadísimo, ha sido mucho más fácil que lo que pensaba,
… y es todo Parque Natural, claro... (bueno, aquí tienen su propio concepto de lo que es un Parque Natural…)
Pues nada, he entrado en la ciudad bailando, ¡¡esta es la travesía que yo quiero!!, y os tengo que decir que en siete palabras ME ENCANTÓ SINES DE PRINCIPIO A FINES porque cuando atraviesas el cinturón industrial y llegas al centro (y a las playas) no hay nada de cementos ni humos ni petróleos y es una ciudad encantadora, muy típica, grande, alegre, con mucho lugar para la cultura y además con un hotel de estos de muchos pisos que me gustan a mí (el Sinerama).
. Día 2: De Sines a Vila Nova de Santo André .
. El día empieza con una salida muy fácil de Sines (me imaginaba chocando la cabeza contra y oleoductos aéreos y puentes bajos, chapoteando en charcos de carburante y precipitándome a pozas de petróleo…. pero no!) seguida por una alameda de palmeras (¿una palameda? ¿una palmereda? ¿cómo se llama eso?), todo bonito, todo bastante aburrido (aunque el iPod lo convierte todo en algo emocionante, así que no me puedo quejar.
.
. . De repente la carretera se estrecha y se convierte en esto, sí, es una carretera, no es un río, los peatones pasan por la parte alta con los pies secos y los coches tienen que apechugar con la parte baja, hasta las rodillas de agua (y eso en el mes de julio, en épocas más lluviosos debe de dar susto).
.
Y por fin me pongo en la larguísima carretera hacia Santo André (una especie de autovía en obras, de 13 kilómetros de largo) y por ahí ando el resto de la mañana. Es… fácil, por un lado, porque tiene cuatro carriles pero apenas tiene coches, y difícil, por otro, porque una peatona como yo no pinta nada en semejante autopista interestatal y menos un día en que la están repavimentando, asfaltando, cubriendo con chorros de alquitrán y pintura, con cuadrillas de trabajadores levantando la superficie tirándolo todo al aire y aplastándolo otra vez con apisonadoras y compactadores y otros vehículos especiales…
. Así que por vergüenza cada vez que veía una patrulla de estas me salía de la carretera, evitando el contacto humano a toda costa como un animal espantado, y me metía por el bosque, donde era taco difícil caminar (aunque no lo parezca), se te hundían los pies y cada dos por tres te encontrabas con un montón de árboles serrados en trozos bloqueándote el camino, no, el bosque no es mi medio,
y como había que cubrir 13 kilómetros de eso sin bares ni civilización me organicé un sitio para tomarme el Sumol de ananás que llevaba en el bolso,
.
y me sentía contenta porque Vila Nova de Santo André estaba ya muy cerca y tenía mucha curiosidad por conocerla. Una ciudad construida expresamente en los años setenta para los trabajadores de las petroleras de Sines, bloque sobre bloque, geometría y utilitarismo, se me intuía muy interesante, muy curiosa, muy… rara, e iba a conocerla ya mismo...